martes, 29 de marzo de 2011
Si quieren esclavizarnos, jamás lo podrán lograr!
jueves, 10 de marzo de 2011
La mejor ←
¿Te molesta mi amor? Mi amor de juventud, y mi amor es un arte en virtud. ¿Te molesta mi amor? Mi amor sin antifaz, y mi amor es un arte de paz. ¿Te molesta mi amor? Mi amor de humanidad, y mi amor es un arte en su edad. ¿Te molesta mi amor? Mi amor de surtidor, y mi amor es un arte mayor. Mi amor es mi prenda encantada, es mi extensa morada, es mi espacio sin fin. Mi amor no precisa fronteras, como la primavera no prefiere jardín. Mi amor no es amor de mercado, porque un amor sangrado no es amor de lucrar. Mi amor es todo cuanto tengo, si lo niego, lo vendo, ¿Para qué respirar?. ¿Te molesta mi amor? Mi amor de juventud, y mi amor es un arte en virtud. ¿Te molesta mi amor? Mi amor sin antifaz, y mi amor es un arte de paz. ¿Te molesta mi amor? Mi amor de humanidad, y mi amor es un arte en su edad. ¿Te molesta mi amor? Mi amor de surtidor, y mi amor es un arte mayor. Mi amor no es amor de uno solo, sino alma de todo lo que urge sanar. Mi amor es un amor de abajo que el devenir me trajo para hacerlo empinar. Mi amor, el más enamorado, es del más olvidado en su antiguo dolor. Mi amor abre pecho a la muerte y despeña su suerte por un tiempo mejor. Mi amor, este amor aguerrido es un sol encendido por quien merece amor.martes, 1 de marzo de 2011
Mejor tarde que nunca...
"Cuando estaba vivo, y tenía un corazón de hombre no sabía lo que eran las lágrimas, porque vivía en el Palacio de la Despreocupación, en el cual no está permitida la entrada al dolor. Durante el día jugaba con mis compañeros en el jardín y por la noche bailaba en el Gran Salón. Alrededor del jardín se alzaba una tapia altísima, pero nunca me preocupé por preguntar lo que se encontraba tras ella, pues todo lo que me rodeaba era tan bello. Mis cortesanos me llamaban El Príncipe Feliz, y en realidad lo era, si es que el placer es la felicidad. Así viví, y así morí. Y ahora que estoy muerto me han elevado tanto que puedo ver toda la fealdad y toda la miseria de mi ciudad, y aunque mi corazón sea de plomo, no me queda más remedio que llorar."
Oscar Wilde, El príncipe felíz
Cuánto habrá que esperar para que los príncipes dejen de vivir atrás de la muralla sin interesarse de lo que hay al otro lado? Ojalá que, con sus corazones de plomo y todo, logren ver toda la injusticia y antes de ser reducidos a estatuas, hagan algo para cambiarlo y ser recordados por algo más de peso que su vana felicidad...