Yo sé que es difícil, muchas veces vamos a llegar a un "fracasamos", pero sigamos dando la lucha, sigamos con el "seremos" por delante con el mismo ímpetu de antes (y de siempre) y un día, un buen día sin duda llegaremos a ser. Llegaremos a ser almas libres, almas puras, almas guerreras e indestructibles. ¿Y qué mejor arma podemos tener que nuestras almas consolidadas y firmes a dar la siguiente gran batalla?
Dicen que la revolución debe crear a un hombre nuevo, pero yo discrepo. Creo, más bien, que es al revés, el hombre nuevo que creemos, el Superhombre, va a ser el único capaz de dar la batalla y vencer, porque el hombre nuevo no puede ser destruido.
El alma, la mente, debe liberarse sola, debe vencerse a sí misma, debe hacerse de nuevo llena de virtudes, y así, solo así, será capaz de liberar al cuerpo, de triunfar ante las injusticias, de abrir los ojos y de tener la convicción de que lo que es de una forma no debe por eso ser así.
Moldeemos el mundo a nuestra imagen y semejanza, sí, pero primero seamos lo que queremos para el mundo, primero personifiquemos el futuro que deseamos en nosotros mismos, que solo así daremos paso a la utopía.
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