A veces querer implica sacrificar. Las cosas son tanto más complejas de lo que pensé cuando aprendí a querer, pero al final me doy cuenta de que no me equivoqué en la base, aunque no haya entendido muy bien las implicancias de lo que iba descubriendo cuando recién se me presentó: Si hay amor, todo lo demás da lo mismo.
Ahora, después de todo lo que ha pasado, diría la Viola, la idea "se me acostó en la razón"... Todo lo demás da lo mismo, y eso no significa que tengamos que tenernos cerca, prestos a recibir y a entregar el amor existente. No pasa ná. Lo que se siente está ahí, acurrucado en el alma, guiando las acciones de uno, ayudando al objetivo principal del querer; hacerle bien al otro. Que, a fin de cuentas, amar es desear al que se ama todo lo bonito del mundo, todos los soles y todos el calor que puedan irradiar, todas las alegrías que se puedan vivir... Y eso es lo que siento, eso es lo que pido pa' ti.
Me quedo con lo bueno, me quedo con lo lindo. La felicidad que hemos pedido siempre el uno pa'l otro estuvo hasta ahora en nuestra mutua compañía, y atesoro cada uno de los instantes que vivimos. Pero ya no está ahí, y es parte del querer aceptarlo, soltar y permitir que se reinicie la búsqueda. Sin rabia, sin resentimiento. En pos del amor profundo. Yo espero encontrarla, voy a hacer todo mi esfuerzo, y espero vos hagás lo mismo. Nadie sabe qué pase pa' delante, menos lo sé yo. No espero nada más de ti, y pido que no esperís nada más de mi. La historia fue preciosa, pero se acabó.
Y aún así, te quiero, y sé que me quieres. Lo que trato de decir, por difícil que salga, es que una cosa no implica la otra. O quizás al revés. Porque te quiero profundamente, siento que te sigo queriendo a pesar de todo, y que te deseo bien muy por sobre el estar o no juntos.
Tenéme en tu corazón, que yo te tendré en el mio
Aunque yo deje del verte, no pensís del que te olvido~
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